miércoles, 3 de febrero de 2010

LOS CAMINOS


 
E.P

Dicen que todos conducen a Roma y no. Roma conduce caminos, y como no es decadente (a mi parecer florece), pues sería una absurdez encasillarla en ese lugar imaginario en el que se ubican otros lugares. Y recuerdo con cariño las visitas que te hice. Y ansio las que te haré. Y tienes tanto de mí y de tantos. Y hay algunos que dicen..., pues no. El mío me lleva ahí y ahora aquí, a la ciudad de la derrota. Y es absurdo, tan absurdo, tan real y tal milagro.

Ese 28 fue inmemorable. Y es que no me alcanza a recordar cómo empecé a viajar hasta allí y no lo entiendo. Los caminos, de aquí y de allá, al final me llevan y me balancean y se me cruzan por tierra y mar. Roma, que sí. Que no vamos a negarnos, sería una bovariada hacerlo. Y yo sólo pasaba por aquí y por allá y me crucé contigo, Roma, y menudo coñazo otra vez. Digan lo que digan, todo el mundo termina en ti, al derecho o al revés, son señales, digo yo. Y al final llueve, tras años de sequía llueve. Ojalá.

Pero como tus caminos, Roma, se esconden entre siete colinas, cruzaré las siete antes de Ostia y de tu mar. Y allí estará una barquita esperando a que yoquésé y mejornotelodigo o sabedios.

Un regalito de Aute, aunque no venga a cuento. O sí

14.

vilipendio.(De vilipendiar , del lat. vilipendĕre).

1. m. Desprecio, falta de estima, denigración de alguien o algo.

Tales eran los vilipendios pronunciados entre ambos que dejaron de existir los adjetivos.

13.

cábala.(Del hebr. qabbālāh, escrituras posteriores a las mosaicas).

4. f. Cálculo supersticioso para adivinar algo.

Nació capicúa y murió de repente.

12.

subasta.(Del lat. sub hasta, bajo la lanza, porque la venta del botín cogido en la guerra se anunciaba con una lanza).

1. f. Venta pública de bienes o alhajas que se hace al mejor postor, y regularmente por mandato y con intervención de un juez u otra autoridad.

Se subasta sinceridad. Y el mejor postor fue el novio de la hipocresía.

11.

cornucopia.(Del lat. cornucopĭa).

2. f. Espejo de marco tallado y dorado, que suele tener en la parte inferior uno o más brazos para poner bujías cuya luz reverbere en el mismo espejo.

Desde el suelo, si se alza con decisión la cabeza, pueden verse sobrevolando la ciudad los reflejos de todos los que participan en la fiesta de las luces. Los faroleros llenan de aceite sus candiles intentando que la Tierra se ilumine de esperanzas. Los que sobrevuelan los problemas lanzan sus espejos hasta las estrellas y así vivimos: entre el poder y el querer, aunque muchos se empeñen por iluminar su camino con linternas dejando en la sombra a las ilusiones.

10.

cuchipanda.

1. f. coloq. Comida que toman juntas y regocijadamente varias personas.

Se reunían cada vez que podían a comentar las muchas historias que habían vivido. De ese modo, entre risas y buen vino, solucionaban los buenos tiempos que no habían podido suceder. Los malos los dejaban para el postre.