sábado, 20 de febrero de 2010

34.

undoso. (Del lat. undōsus).

1. adj. Que se mueve haciendo olas.

Los cuerpos naufragaron en las tempestades de la memoria y los que un día navegaron en su vientre no supieron rescatar lo poco que quedó de la quilla partida en mil pedazos de madera podrida por la veleidad de sus palabras.

33.

contumelia. (Del lat. contumelĭa).

1.f. Oprobio, injuria u ofensa dicha a alguien en su cara.

Como no hubo contumelia, el rencor se evaporó y cayeron en la contumacia de días pasados.

32.

trajinar.(Del lat. *tragināre, arrastrar).

1. tr. Acarrear o llevar géneros de un lugar a otro.
2. intr. Andar y tornar de un sitio a otro con cualquier diligencia u ocupación.

El rey de las gestiones se pasaba la vida trajinando de acá para allá sin hallar solución a los problemas que le encomendaba su suerte. El primero de todos era no tener quien le acompañara en sus trajines; el segundo, saber de antemano que trajinaría más de lo que necesitaba; y por último, imaginarse que sin trajín y sin gestión sería un rey malavenido.

31.

caterva. (Del lat. caterva).

1.f. Multitud de personas o cosas consideradas en grupo, pero sin concierto, o de poco valor e importancia.

Y es que lo que se amontona deprisa y sin orden termina por ser un cúmulo de ideas que pesan tanto que se pudren en el subsuelo.
 
Cuando el hedor llega a los que aun están vivos de conciencia, se abren las ventanas del arte.
 
Yo me quedo en las profundidades del tedio.

30.

calipedia. (Del gr. καλλιπαιδία).

1. f. Arte quimérica de procrear hijos hermosos.

Y puso a todos sus hijos nombres breves para llamarles de una misma vez. No más de tres sílabas y cuarto y mitad de alegría y viveza.

29.

acerbo, ba. (Del lat. acerbus).

1. adj. Áspero al gusto.
2. adj. Cruel, riguroso, desapacible.

Dejando un acerbo sentimiento de ilusiones plagiadas cerró la puerta del coche y se alejó por aquel camino que le había llevado hasta allí, ilusionado por recuperar los pedazos de corazón que había dejado entre sus piedras.

viernes, 19 de febrero de 2010

28.

maniego, ga. (De mano).

1. adj. p. us. ambidextro, tra o ambidiestro, tra.

Era conocido por sus juegos de manos y desconocido por todo lo demás.

27.

cillero.(Del lat. cellarĭus).

1. m. Bodega, despensa o sitio seguro para guardar algunas cosas.
2. m. Hombre que tenía a su cargo guardar los granos y frutos de los diezmos en la cilla, dar cuenta de ellos, y entregarlos a los partícipes.

Llegado el verano y escondidos en la cilla, se cubrían las alegrías con los granos de trigo que, tras ser recolectados, asuraban sus cuerpos y alimentaban sus almas. Así, año tras año.

26.

azogue. (Del ár. hisp. assúq, este del ár. clás. sūq, este del arameo sūqā, y este del acadio sūqu[m], calle).

1. m. Plaza de algún pueblo, donde se tiene el trato y comercio público.

En el azogue, en la mañana siguiente a su despedida, buscaron la manera de cambiar su mercancía por pequeños fragmentos de realidad. Al no lograrlo, trataron de embarcarse en el sueño en el que se habían conocido pero ya era tarde para cambios y los intratables comerciantes de astucias se fueron con las manos vacías hasta el pueblo vecino. Allí lograrían engañar al tiempo, un martes de carnaval, vistiendo las máscaras de los que ya lo habían vivido casi todo. Se augura cuaresma.

FINALES


Me pregunto qué pasaría si cambiáramos el final de algunas historias. Qué pasaría si Elsa no sube a ese avión. Probablemente las historias de amor, en la realidad, se vieran avocadas a finales felices y los infelices no tendrían el argumento de esta película para concluir. Me pregunto qué pasaría si olvidáramos el final de tantos infelices que ahora no recuerdo. El final de ese libro terminado o los de todo lo que nunca comienza bien. Qué pasaría si no hubiera finales, sólo principios y continuará. Porque nos cuesta terminar, ¿por qué? Porquería. Los finales deberían ser puntos y a parte y no carreras hacia el desastre o el olvido. Y sin duda, sin finalizar lo que ahora escribo, no tendría sentido continuar mañana escribiendo y tampoco tendría inicio este final que se aproxima. Sin finales no hay memoria. Cada uno que se escriba el suyo y lo rotule como le venga en gana. Yo me quedo con la sesión continua.

jueves, 18 de febrero de 2010

I

Al llegar a I se despeja la mente y los colores inundan los inmensos valles que la cubren. El viajero debe llegar sin maleta, despojado de toda carga y dispuesto a tumbarse en su larga playa de arena blanca para esperar a la primera estrella. I es la ciudad de la libertad y el principio de todo viaje. Su atmósfera es limpia, tranquila y con un ligero aroma a jara y a tomillo. Miles de olivos se pierden en las laderas de sus montañas y  centenarias encinas observan el vuelo de los halcones. En I no hay construcciones que ganen terreno a la naturaleza. Una inmensa alfombra de margaritas cubre la entrada de un túnel repleto de luces blancas y cristales que repiten, una y otra vez, el ruido de las olas. I se deja arropar y acoge al viajero dejándole explorar sus caminos sin miedo a que este llegue a leer entre sus piedras las historias de un pasado. I está abierto a aventuras que vendrán de otros lugares lejanos, abierto a experiencias nuevas y cerrado a los silencios obligados y a las apariencias de los que le observan desde lejos envidiando sus rincones.

Llegué a I gracias a la marea del invierno y sé que en este lugar sin fronteras y sin futuros debo quedarme para siempre. Podría recorrerlo dejándome guiar por sus palabras y cambiar el camino de regreso al día siguiente, con la seguridad de no perderme, con la certeza de encontrarme en cada rama de sus árboles. I te habla desde su cielo estrellado y confía en la sabiduría o en la ignorancia de quien lo visita.

I es la ciudad sencilla y deseada.

martes, 16 de febrero de 2010

25.

desiderata.(Del lat. desiderāta, pl. de desiderātum).

1. f. Conjunto de las cosas que se echan de menos y se desean.
2. f. Relación de objetos que se echan de menos.

Escribieron en pequeños pedazos de papel los temores que querían enterrar en el nuevo año. Bajo una noche de luna llena los lanzaron ardiendo al mar y allí se consumieron las cenizas y los deseos de no volver a echar de menos sus palabras.

lunes, 15 de febrero de 2010

TUS PÁLIDAS

Una de las razones por las que no me gusta caminar es porque prefiero planear. Y cuando planeo lo veo todo más chiquito y menos importante y me da la sensación de que echaré a volar, muy alto, en cualquier momento.

Una de las razones por las que prefiero planear es porque no me gusta pisar las buenas formas con las que pintamos la realidad, ni las buenas intenciones con las que disfrazamos las mentiras. Eso lo dejamos para unos pocos que mejor se está a dos palmos del suelo que arrastrando las penas y, lo que es peor, arrastrando las alegrías.

Y de tanto arrastre y tanto viento que hacía hoy resulta que al leerte he comenzado a volar por todo mi pequeño salón y menos mal que la ventana estaba cerrada porque si no aún estoy danzando por encima de los tejados de Madrid.

Y es que, entre momento y momento, siempre tenemos uno para volar.

¿Sabrás elegirlo? Me lo cuentas.

Ahí va esa canción de quien es, a partir de hoy, también conocido en esta casa:

domingo, 14 de febrero de 2010

RACCORD

Salimos de casa a las diez de la noche y llegamos una hora antes, justo en el momento en el que te despertabas y me preparabas el desayuno. Pero me di cuenta de que en la nevera solo había tres yogures caducados y al sacar uno de ellos sonó el despertador. Llegué hasta la tienda  y compré dos kilos de naranjas. Como ya estaban cerrando no pasé por casa y me fui directamente al bar en el que nos conocimos. Llevabas más de una hora esperándome y tu cara no era precisamente de agrado, no sabías qué hacer ni dónde colocarte para hacer más amena la soledad de aquel vetusto lugar. Así es que decidí retardar la alarma de mi móvil y seguir durmiendo. Me despertaste con un zumo de naranjas recién exprimidas. Y al pedir otra cerveza me miraste desde aquella mesa de madera en la que estabas sentado, con los pies sobre una silla. Miré el reloj, son las nueve de la mañana: hora de levantarse.

jueves, 11 de febrero de 2010

MARGARITA



Sí, está linda la mar y el viento lleva esencia sutil de azahar. Y me transporté a mi infancia y allí estaba, sobre tus rodillas, imaginando a cuatrocientos elefantes a la orilla de la mar. Y ese microrelato me lo ha recordado. Y es que el Nilo y Nila siempre llevarán magia y luz a las orillas. Y Margarita, Anita o Elenita siempre te querrán, abu. Que para eso están las nietas, para ser poetas con coletas y duendecillos de palabras. Nos guardamos la antología para contarla a los que vendrán.

Y si la princesa está triste,
¿qué tendrá la princesa?, 
que solo con tu sonrisa
se alegra todo el planeta.

Tiene miedo, tiene sueño,
no tiene ganas de nada,
que la princesa del cuento
se fundió ya en tu mirada.

miércoles, 10 de febrero de 2010

24.

felonía.(De felón).

1. f. Deslealtad, traición, acción fea.

Supo que aquellas palabras, aquellas canciones, aquellos abrazos y aquel juego eran fruto de otra inspiración y de otro momento. Sólo con hacer un click.

23.

bizarro, rra.(De it. bizzarro, iracundo).

1. adj. valiente
2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

Y por ser tan bizarro dejaba de pensar en sí mismo cuando tenía tiempo para los demás. Menos eran las veces.

A MI MANERA

Y es que este tipo me vuelve loca y hoy lo recordábamos dándole las últimas caladas a un cigarrillo, lo dejaré, lo dejaré..., pero no dejaré de escuchar este temazo. Siempre me ha gustado, ¿lo recuerdas, Emma?, pues sí, aquí sigo, a mi manera, bien o mal, a mi manera. Metiendo la pata, sacándola, riéndome de mi misma y siendo cada día un pelín más yo y más de todos. Y corriendo de acá para allá, deteniéndome donde me gusta estar, implicándome en lo que merece la pena implicarse, dando la lata a quien se deja, olvidándolo todo y volviendo a empezar cada día, llenando el vaso medio vacío, despistando a unos y guiando a otros, perdiéndome en una sonrisa y encontrándome con quien no tengo que encontrarme, tropezándome con quien sí, sacando de quicio a muchos y acelerando el tiempo cada segundo, con necesidad de todos y huyendo de unos, inventando historias y olvidándolas al rato, llenando las páginas de este rinconcito y, otra vez, en el pasado, en el futuro y en todas partes menos en el presente: soñando, llorando, riendo, amando y todo, eso sí, a mi manera.

Y  como ya es tarde para cambiar, voy a sacar a pasear mis ideas a ver si se me congelan y dejan de dar la lata. Eso sí, a mi manera.

martes, 9 de febrero de 2010

14 de febrero


Resulta que el 14 de febrero de 2010 (además de esa festividad tan vuestra), se celebra el año nuevo tibetano. Y es que en el calendario lunar tibetano, este día señala el comienzo del Año 2137 del Tigre de Hierro, un tiempo para el cambio, esperanza y renovación. 

Dice Doris que, la semana anterior a esta fecha, aprovechemos para desprendernos de todo lo que ya no sirva, para entrar en el nuevo año con los menos apegos posibles. Y yo me he desprendido de lo que no me valía, de las falsedades que contaminaban mi vida  y comienzo con cambios, con millones de esperanzas renovadas y con muchos proyectos.

Para no haberme comido las uvas a tiempo este año, no está mal, ¿verdad?

Feliz 2137!!!

3 20

A unos les dio por salir de casa en el momento más inoportuno y a otros, por el oportunismo más delirante que haya existido. Y voy y me cruzo con uno de los primeros. ¡Hay que joderse!, con lo agustito que estaba yo en aquella canción que auguraba tanto. Y las imágines, desde cabina, eran pequeñas y el tiempo parecía inmenso. Si me dejas te cuento algo sobre la luna y luego, aunque no lo sepas, me invitas a cenar en Suiza. Y es que algo de bruja tengo. Y tú, tanto de mágico y sencillo. Y en un momento nos presentamos ante toda la tripulación y en Londres hace frío y nieva. Pues vaya, yo que me dejé la bufanda en casa. Bueno, no te preocupes que si no quieres no salimos del hotel. Y así fue, ¿ves?, lo he vuelto a adivinar. Y es que, para lo que hay que ver en esa estúpida ciudad. Y aterrizo en Madrid y me espera un cochecito azul para llevarme hasta la otra punta y allí estás tú otra vez, saliendo de casa cuando no debías, en el oportunismo básico de toda coincidencia. Pues vaya, que digo yo que continúo en aquella canción y el domingo vamos al cine. ¿No?

domingo, 7 de febrero de 2010

22.

algara. (Del ár. hisp. alḡilála, y este del ár. clás. ḡalālah o ḡilālah, túnica).

2. f. Película que tienen la cebolla, el ajo, el puerro, etc., por la parte exterior.

Bastó desprender la falsa capa que le cubría para darse cuenta de que no merecía la pena llorar por una cebolla. Y así, sin algaras, comenzó a cocinar risas y esperanzas.

21.

afelio.(Del gr. ἀπό, lejos de, y ἥλιος, Sol).

1. m. Astr. Punto de la órbita de un planeta que dista más del Sol.

Estaba tan lejos del Sol que el resto de palnetas, al sentir el frío que desprendía, se alinearon para rescatarle.

AMA, AMA...

Y es que esta canción, y este grupazo de poetas, marcó mi infancia (así nos va). Y recuerdo como amábamos y ensanchábamos el alma, en cada recreo. Y teníamos tan presentes ser indios. Y nos rebelamos  y nos revelábamos sueños e inquietudes. Y han pasado años y unos, importantes abogados; otros, reveladores de misterios y, los más, los que siguen aquí, sueñan y viven en otros caminos, ensanchando almas, que al fin y al cabo, para eso estamos. Y les observo y resulta que me da por pensar que aun estamos en ese patio de colegio (yo sí) y seguimos repartiendo ese amor y seguimos viviendo de este u otro modo, del que nos vale y nos llena. Con otra calma y el mismo talante. Que salir y beber, el rollo de siempre, no nos llenó del todo y preferimos compartir el arte y las risas, que son más sanas y más difíciles. Y los conciertos, mejor más íntimos, como el de ayer en tu casa, con ese increíble poeta que me hizo temblar hasta el alma. Que hay canciones que no mueren y amigos que siguen caminos iguales a los míos y a los tuyos, que al fin y al cabo, para eso estamos. Somos unos privilegiados, ¿no?




D

Llegué por casualidad y empujada por una amistad hasta D. En ella había fuegos prestados y calma en los ojos. Había silencio e historias robadas que coincidían con la ropa que llevaba reservando en mi maleta durante todo el viaje.

D es una ciudad pragmática y misteriosa, sincera y calmada, de las que se construye despacio y, ladrillo a ladrillo, rama a rama, se vuelca en cada estructura. Es una ciudad para descansar bajo sus aguas y planear sobre su atmósfera. Quiero quedarme en D una temporada; tuve que interrumpir mi viaje para recoger algo que habia dejado olvidado en otras tierras, pero tengo la certeza de que volveré a ella y construiré un balneario al lado de una motaña. D es una ciudad independiente de todo reino, que no se puede dominar y crece libre bajo la influencia de los astros. Es solitaria, pero acoge a naúfragos y viajeros. No precisa de guías para ser descubierta, pero sí de calma y solo con cerrar los ojos e indicar hacia dónde quieres volar, D te transporta hacia sus mágicos rincones..

Me gusta D, de entre tantas ciudades, tal vez sea la que más misteriosamente me atrae hacia mí misma.

viernes, 5 de febrero de 2010

20.

taumaturgo, ga.(Del gr. θαυματουργός).

1. m. y f. mago (‖ persona que practica la magia).

¿Para qué ser dramaturgo pudiendo ser taumaturgo?
Y es que nunca me gustaron, ni los unos ni los otros.
Prefiero ser tramoyista y hacer la obra a mi antojo.

19.

trapaza.(Del port. trapa, armadijo).

1. f. Artificio engañoso e ilícito con que se perjudica y defrauda a alguien en alguna compra, venta o cambio.
2. f. Fraude, engaño.

Y sí, me dieron gato por liebre y  por libre. Todo por no leer más

18.

yambo. (Del lat. iambus, y este del gr. ἴαμβος).

1. m. Métr. Pie de la poesía griega y latina, compuesto de dos sílabas, la primera, breve, y la otra, larga.

Si para ser yambógrafa me basta imaginarte, no te imaginas lo que necesito para olvidarte.

17.

sorprender.(De sor-, y prender).

1. tr. Coger desprevenido.
2. tr. Conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible. .
3. tr. Descubrir lo que alguien ocultaba o disimulaba.

4. tr. Perú. Engañar a alguien aprovechando su buena fe.


1. Me cogió desprevenida, pero no me sorprendió.
2. Me conmovió su falsedad, pero no me sorprendió. Me suspendí en las palabras que leía, pero no me sorprendieron. Me maravilló la capacidad de engaño, pero no me sorprendió.
3. Descubrí la injusticia de sus actos, pero no me sorprendieron.

4.Si no fuera por los peruanos, la RAE tendría que cambiar la definición de sorprender.

jueves, 4 de febrero de 2010

16.

nictémero, ra.(Del gr. νύξ, νυκτός, noche, y ἡμέρα, día).

4. m. Fenómeno que se repite cada 24 horas.

Hubo un sentimiento que surgió en tan solo unos minutos, duró más de un año y desapareció en un día.

¿TE ACUERDAS?

Un regalito, desde Saint Jean de Luz, desde Pau, desde aquella copa de vino en Bordeaux. Desde aquel festival de teatro en el que apenas entendía pero me reía igual. Desde aquel mar. Desde aquel 13 de julio. Desde aquella canción de Sabina que ahora vuelve a sonar. Desde lo alto de aquella montaña, desde esta inspiración y desde aquel disco de cartón:



À bientôt