viernes, 20 de febrero de 2015

PUTA VIDA, PURA VIDA

Hace cuatro años la falta de vida me quitó las ganas de ti, me bloqueó y me cerró las puertas. Pasaba, no me apetecía, no quería encontrarte por miedo a encontrarme y a descubrir la pena inmensa que me había traído la falta de vida, de la inercia de esta, a veces, puta vida a la que nos lleva el destino. Corría escapando de cada una de tus nueve, saltaba y atravesaba cada muro sin rozarlo, sin percatarme de que estaban ahí cuando, los muros, para esquivarlos, es necesario sentarse frente a ellos, grafitearlos con la mirada, con la mente y el corazón. Tuve ayudas, suplicantes, replicantes, indagantes..., me pedían que me lanzara de nuevo a tus brazos sedientos. Pero la falta de vida no me dejaba terminar de vivir mi vida, libre, a pesar del amor, a pesar de los grandes amigos, a pesar de los pesares. 

Y resulta, y es que esta vida es así, que ahora va la vida y me regala vida y me devuelve a ti, ahora, desde hace ya cuatro años. Una vida pequeña en forma de deditos y de piececitos y de ojazos, en forma de amor y generosidad compartida con la persona más importante en mi vida, con él. 

Y es ahora cuando retomo todo lo que dejamos entre bambalinas y me lanzo a ti de nuevo, inspiración. Qué onda que hayas vuelto a apetecerme.